adorno en el xiv festival de la orquidea 2009 (moyobamba)

Luego de haber filmado y fotografiado a las orquídeas y bromelias en macetas, in vitro y adultas del suelo y de unos estantes del catorceavo Festival de la Orquídea, además de tomar corridas notas de lo que explicaba un joven investigador y criador de estas bellas plantas, me despedí del sujeto agradeciéndole con un enérgico apretón de manos y una palmada en el hombro. “Iré a dar una vuelta dentro de las instalaciones, y tal vez más tarde volveremos a conversar”, le comenté mientras me alejaba. No le había llegado a comprar ninguna especie, tanto de orquídea como de bromelia. Mi labor durante esas fechas no fue la adquisición de plantas para llevármelas a casa, si no la misión que me designé era la de recoger información textual y visual de todo cuanto podía en este ameno festival. Aparte, el dinero que tenía disponible no fue mucho como para darme el gusto de comprar Cattleyas y Phalaenopsis de 50 soles cada una. Apenas poseía lo suficiente para mi pasaje de regreso, comida y gastos menores. En el comienzo de esta historia, la Parte I, señalo que la plata de mis bolsillos era un sobrante; pero no dije de qué. Ahora se los especifico: Desde hace como seis meses, me valía por mí mismo, o al menos a medias; es decir, el 50% de los gastos universitarios, la factura del teléfono e Internet corrían por mi cuenta, y el otro 50, a cuenta de mis padres. Me postergué de obtener las modernas zapatillas y la ropa de campo importada que tanto quería, para ir a Moyobamba y disfrutar del Festival de la Orquídea. La crisis apareció como un gato negro al girar la esquina. Y no me avergüenzo de aceptar públicamente la cruda realidad por la que estoy pasando, y que gracias a la Providencia está llegando a su fin, y espero definitivo… Pero dejemos a un lado los problemas económicos, y sigan leyendo lo que fui haciendo en los interiores del local en el cual se celebraba la más grande exposición floral del departamento de San Martín, y de la exuberante Amazonía peruana.
planta en el xiv festival de la orquidea 2009 (moyobamba)Tras mi retiro de los mostradores de INIBICO, con la cámara preparada, caminé a través de un pequeño patio hasta un auditórium acondicionado para las más variadas plantas que crecen en tierras moyobambinas y alrededores. Sin embargo, antes de ingresar al salón, saqué cuatro fotos: dos, de una flor gigantesca hecha de tela y alambre, levantada sobre un jardincillo con suelo de aserrín y circulado por tronquillos, en medio del patio; otra, de unas decenas de bromelias amontonadas en el piso; y la cuarta, de un croto (me disculparán si no es el tipo de planta) que sembraron en el reducido jardín, y la que pueden ver al terminar este párrafo, así como la de la orquídea artificial y la del grupo de bromelias de arriba… Estas fotos las capté en los momentos en que las personas se mantenían fuera de foco. Bajo el sol, después de estar minutos en la sombra, los rayos quemaron sobremanera, pese al poco tiempo de mi exposición. Ni siquiera había pasado por mi mente echarme bloqueador anti UV. Muy negligente de mi parte. Al día siguiente sería “testigo” de los resultados nocivos de los fuertes rayos solares: piel negra y/o quemada, propensa a irritarse al más ligero frote. Debo agregar que cuando salí más tarde del local del XIV Festival de la Orquídea, tuve una aventura en bote y una caminata y visita a los baños termales más copados de Moyobamba… Tranquilos, ansiosos por conocerlo todo, en posteriores entradas publicaré estos relatos turísticos o paseos por la selva sanmartinense… Ahora, amigos y amigas, sigo con lo actual.
grupo de bromelias en el xiv festival de la orquidea 2009 (moyobamba)Tenía sed. Saqué la botella con agua de mi mochila y bebí unos sorbos, segundos antes de entrar a fotografiar y grabar las plantas. Cuando ingresé a los ambientes bajo techo del Festival de la Orquídea 2009, me dio la impresión de estar en medio de la jungla amazónica. De no haber sido por el piso de cemento y el cielorraso de calamina, el recinto se hubiese parecido por entero a una selva de rica vegetación y multitud de colores. Las orquídeas, bromelias, helechos y demás plantas originarias del Altomayo, estaban colocadas en torno a las instalaciones, en unos jardines similares al del exterior, amarrados y enredados en unas lianas, troncos y ramas puestas en cualquier espacio alto o semi-alto, y sobre unas macetas o bolsas independientes. Los “moyochos”, en realidad, sí que tienen estilo en el decorado exótico. La mayoría de las especies vegetales fueron nombradas, cada una con su papel escrito cerca. De algunas, la tinta del lapicero o plumón estaba borrosa o despintada a causa del agua salpicada o goteada, y por lo tanto, era imposible leer lo que decía. De todas formas, fui todo menos minucioso a la hora de aproximarme a observar, fotografiar o filmar las plantas. No apunté los nombres. Claro que deben pensar que éstos se ven a través de las imágenes que conseguí capturar con la lente; pero la verdad es que sólo de algunas se puede hacerlo, por lo que al final, sentado frente a mi computador de casa para postear, no ha sido una tarea fácil identificar a los ejemplares que almacenó la tarjeta de memoria del trasto digital. Incluso hay como una docena que no pude determinar su nombre (como las flores guindas de abajo), y unas cuantas que sólo llegué a saber su género.
flores en el xiv festival de la orquidea 2009 (moyobamba)Las dos fotos de flores que presento en este post son las primeras que tomé en los interiores. Si hay alguien (algún comentarista) que sepa el género y la especie de esta “beldad” del Reino Vegetal, estaría muy agradecido que me lo revelara. Díganmelo cómo se llama, por favor. Odio no ser exacto cuando escribo y muestro artículos e imágenes sucesivamente. No soy biólogo o botánico, pero tampoco estoy cero en plantas, aunque quiero conocer más y estar casi codo a codo con los científicos de esta rama. Para eso persisto en la investigación día a día, y todo con el objetivo de compartirlo con ustedes, pacientes y amables lectores, que se paran aguantando las interminables chácharas de pesados blogueros… ¿Quién será ese hombre o mujer que tenga la gentileza de dejar su huella con el nombre común y científico de la flor morada? Por lo menos que haya uno con espíritu colaborador y sin miedo a equivocarse. Sería tonto no saber qué orquídea es la de abajo, pero no tanto la de arriba. Sean buenos chicos(as), dejando su granito de arena en Me Escapé de Casa. El Caminante, de algún u otro modo, les compensará. Pues, para eso está la Red: para interactuar entre propios y extraños. Siempre estaré listo a contarles lo que sea, y espero que ustedes, una vez que hayan encontrado mi blog, no se aburran de mis líneas. El XIV Festival de la Orquídea 2009 es un acontecimiento cultural, social y turístico que todo el mundo debe conocer, y es obligación del quien escribe, difundirlo de forma detallada. Y así, les estimulo a seguir leyendo hasta acabar el gran relato, y a opinar, preguntar, sugerir o recomendar lo que se le venga a la cabeza, no olvidando guardar los buenos modales.cattleya rex en el xiv festival de la orquidea 2009 (moyobamba)
Continúa...

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