12 enero 2010

Publicado enero 12, 2010 por con 3 comentarios

La Mujer y la Naturaleza Inspiran Poesía


¿Y qué tal les va yendo este nuevo año, lectores y visitantes de Me Escapé de Casa? Espero que bien… Como mucho de ustedes sabrá, lo que más me dedico a publicar es sobre relatos de turismo y aventura; sin embargo, en esta ocasión, quise variar posteando algo que realmente ha brotado de lo profundo de mi alma, del fondo de mi corazón. Amigos(as), no me refiero a otra cosa que a un par de poemas que escribí hace unos años, en mi adolescencia. El primero fue preparado para una mujer, la de mis sueños; y el segundo es una especie de homenaje a un árbol luchador del bosque. Sólo espero no decepcionarlos(as) con el estilo libre con que acostumbro a “plasmar” la poesía.

LA NATURALEZA EN TI
Flor erguida entre las zarzas,
grulla real en medio de las garzas,
rayo de sol colado por las nubes oscuras,
manantial de donde brotan aguas puras,
luna llena reflejada en la laguna,
estrellas primaverales que brillan en la puna,
oasis real en medio del desierto,
alas batidas que dejaron un capullo abierto,
atardecer bello duplicado en un océano,
árbol frutal plantado en un pantano,
paloma albina que vence los vendavales,
semilla que germina en climas estivales.
Eres una hermosa flor en espinales
porque te rodean miradas lujuriosas,
grulla real que vive en los manglares
que al lado de las garzas se ven menos suntuosas.
Eres rayo de sol que sale del cielo velado
porque tu presencia ilumina la negrura,
el agua que sale del manantial purificado
no calma mi sed de amor igual que tu alma pura.
Te pareces al reflejo de la luna en un pozo 
porque buscas la manera de proyectarte a mí,
como las estrellas de la puna me brindas gozo
y me disipas las penas con frenesí.
Eres oasis en un desierto desolado
porque eres el único sustento capaz de encontrar,
liberación que con el claustro ha acabado
para extender sus alas directo a conquistar.
Eres un par atardeceres en el horizonte del mar 
porque la elegancia sólo se duplica en tu porte,
también árbol frutal que en el cieno se hace notar,
puesto que desde la miseria sabes superarte.
Te pareces a una paloma que derrota los vientos
porque es impecable tu lucha en la vida,
como la semilla que germina sin alientos,
te enalteces al resto de mujeres sin dejarlas cabida.


UN ÁRBOL: TODA UNA VIDA
Al nacer el minúsculo brote en ubérrima y voluble tierra
busca un rayo de sol entre las rendijas del techo boscoso,
el mismo que con ramas colmadas de hojas le encierra
y el que se sosiega al pregonar su aspecto majestuoso.
Saber que el talluelo de la yema es reacio a la flaqueza
y duro a las infaustas tormentas y estíos de las estaciones.
Aprovecha la docilidad del astro rey y su poca fiereza
cuando el bochornoso clima se ausenta en ocasiones…
Saber que su reducido tronco va sumando su estatura,
bebiendo con sus raíces el agua de la compasiva lluvia.
En el batir de sus hojas, que rachas azotan con bravura,
manifiesta su indefectible tesón que jamás se agobia.
A este retoño en medio de la selva, puñetera y delirante, 
el pasar del tiempo será la condena de su período pueril:
En días lluviosos, aparecerá la amenaza relampagueante.
En noches neblinosas, le calará el frío montaraz y vil.
En las ventiscas, con la ponzoñosa polvareda se moteará.
En el ínterin de pisadas salvajes, temerá su súbito final.
En la invasión de la parásita y fatídica maleza, se cegará.
En la sequía, la erosión tendrá el papel de indómito rival.
Al ir medrando el pimpollo, no sin penurias y amargos,
sus raíces surcarán más la tierra en busca de más agua.
La pugna del dominio se desatará por tiempos largos.
La lucha de supervivencia entre plantas atizará su fragua.
El renovado retoño habrá acabado la condena de su niñez,
pero estará comenzando su guerra, y la de sus vecinos.
Hasta la menos fustigadora maleza heredó la testarudez,
testarudez para colonizar el suelo con planes dañinos.
Los cardos y plagas, desastrosos y tenaces adversarios,
querrán impedir el crecimiento del ahora mediano árbol.
No sólo tendrá a estos dos enemigos sino a otros varios,
del que a pesar, recto seguirá como monolito de mármol.
Perentoriamente acaparará terreno en la mata arbustiva
y el optimismo y temple de este ser vegetal descollará…
la pujanza adquirida en sus iniciales meses será decisiva,
ya que pronto, de entre la exuberante floresta, resaltará.
De tupidas y nutridas hojas todas sus ramas se atestarán.
De diminutos capullos de flores por doquier se repletará.
En medio de su verdor, las avecillas sus nidos edificarán.
En sus oquedades, uno que otro insecto su refugio hará.
Fecundo, enhiesto y recio, llegará a su anhelada madurez
y, como un bravo rey que alcanzó su trono conquistando,
inmortalizará sus pasadas batallas ataviándose de altivez,
la que lucirá poderosa cuando al cielo se siga elevando.
Por miles o quizás millones se multiplicarán sus hojas,
los animales de la jungla engullirán sus jugosos frutos,
todas sus ramas se engalanarán de señoriales flores rojas,
y sus gruesas raíces se hundirán por más suelos abruptos.
Alígera, su copa irá sobresaliendo del estrato arbustivo…
su ofuscador de rayos el techo boscoso ya no será más…
para él los ventarrones carecerán de poder destructivo…
y el calor del estío envés de sequedad le dará brío y paz…
Las precipitaciones le energizarán de las raíces a la cima,
las neblinas de la madrugada le darán frescura y no frío,
sentirá a la sequía como una sutil prueba contra el clima
y en los albores de los húmedos días brillará con el rocío.
Transcurrirán varias décadas y joven seguirá sintiéndose.
Su gloria de ser el más alto vivificará su perenne esencia.
Pasarán siglos y de frutos y flores continuará llenándose,
y en su surcado suelo irá germinando su descendencia…

Y aquí es donde debo decir “Gracias” y oír sus aplausos, pero me temo que lo segundo es imposible. Quizá con un comentario baste para saber si les gustó o no

ATENCIÓN: Lo próximo que se vendrá en mi blog, será la aventura en bote que se los adelanté diciendo en una de las partes del XIV Festival de la Orquídea 2009.
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3 comentarios:

  1. sus poemas son muy bonitos me llenan de animo y me siento fuerte

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  2. Muchas gracias, Anónimo. Pero si al menos te hubieses identificado, supiera si eres hombre o mujer.

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  3. estuvo muy hermoso te mando un aplauso virtuallll

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