19 agosto 2021

Publicado agosto 19, 2021 por con 0 comentarios

Centro Turístico Naciente del Río Tioyacu (Rioja, Alto Mayo, Perú) –Turismo, ecoturismo, paquetes turísticos, paseos por la selva

 

Uno de los más bellos atractivos de la selva del Perú [Mapa] es el Centro Turístico Naciente del Río Tioyacu, ubicado en la provincia de Rioja [Mapa], en el departamento de San Martín [Mapa]. A través de todo este complejo ecoturístico corre el río Tioyacu, de aguas que van desde el color verde esmeralda hasta un tono azul zafiro, como las de un propio cuento de hadas. Dentro del top de lugares más visitados del Alto Mayo [Mapa], y del departamento en general, precisamente, se encuentra este recreo, en el cual podrás darte un chapuzón en sus frías aguas, pasear por un circuito de piedras, practicar algún deporte, o, incluso, podrás disfrutar de la exquisita gastronomía que se ofrece en su restaurante en las orillas, guardando, por lo tanto, cada uno de estos encantadores momentos en un sinnúmero de fotos o videos que podrás sacarte.


¿Cómo llegar al Centro Turístico Naciente del Río Tioyacu (Perú)?

Aquí se los explico a detalle de cómo les será posible llegar al placentero recreo Tioyacu, y así no se pierdan en el camino, aunque no están complicado de hacerlo:

1. Primero, tienes que tomar un vuelo de una hora de Lima a Tarapoto, ciudad ubicada en la provincia y departamento de San Martín, y a 115 kilómetros de la ciudad de Moyobamba, la capital de todo el departamento. También puedes ir en bus por la ruta de Huánuco, y llegarás en menos de un día.

2. Ahora, de Tarapoto debes tomar un auto, minivan o combi que te llevará hasta Moyobamba. El costo del pasaje varía entre 20 y 35 soles. En auto arribarás más rápido, alrededor de dos horas. Los terminales o agencias de vehículos de transporte y carga que abarcan esta ruta se ubican, en su mayoría, en la avenida Alfonso Ugarte y la vía de Evitamiento.

Otra forma de llegar directo a Moyobamba, es tomar un bus por la ruta que pasa por el departamento de Amazonas, y quedarte de frente en la ciudad capital, aunque eso debes conversar previamente con el conductor. Es difícil que te dejen antes, ya que en el itinerario de los buses no está permitido detenerse en cualquier punto.

3. Llegado a Moyobamba, debes coger otro vehículo, ya sea auto, minivan o combi, aunque este último ya no se está usando mucho. El precio fluctúa entre los 8 y 15 soles hasta el distrito de Elías Soplín Vargas, en la provincia de Rioja, a escasos kilómetros de Nueva Cajamarca. Las terminales están cerca de la plaza de Armas de Moyobamba, y cuando solicitas el servicio de una de éstas, tienes que indicar al chofer que te deje en la entrada a Tioyacu, en el centro poblado de Segunda Jerusalén. 

Antes de llegar al punto señalado, pasarás antes por Rioja. Toda esta carretera es la Fernando Belaúnde Terry, la que en realidad cruza de extremo a extremo el departamento de San Martín.

Una vez dejado atrás a Rioja, se continúa hasta el pueblo de Segunda Jerusalén, considerado capital del distrito de Elías Soplín Vargas. El vehículo te dejará en la entrada al centro turístico Naciente del Río Tioyacu, y allí mismo, a la izquierda de la carretera, verás un letrero grande que indica el lugar.

4. Aquí es donde empiezas la caminata, o si te da flojera, tomas un motokar; pero en verdad no es necesario porque la garita donde pagas tu boleto se encuentra muy cerca. Además, ¿para qué visitar la Amazonía sino vas a disfrutarla caminando? Porque el camino, una vez cancelado tu entrada de 5 soles, está lleno de verdor y frescura hasta que alcances el centro del centro turístico, valga la redundancia. Primero se cruza un puente sobre el río Tioyacu. En el mismo río alquilan bote a motor para dar un paseo si deseas. Continuando por tierra, recorres entre cinco y diez minutos hasta llegar a la maravilla natural y artificial que conforma el corazón del recreo. Su ubicación en Google Maps es 2P57+G26, Rioja 22841.



Horario de atención y precio de ingreso

El horario de atención es de 8:00 a.m. a 5:00 p.m. de lunes a domingo. Y el precio normal del ingreso es de S/ 5.

Si quieren ver la comparación del río Tioyacu con paisajes del Caribe, hacer clic >>AQUÍ<<.

 

Medios de transporte disponibles hasta Tioyacu

Tal y como se dio a entender, los medios de transporte para llegar al Centro Turístico Naciente del Río Tioyacu son los siguientes: bus, auto, motokar, motocicleta, minivan, y, si deseas simplificar tu viaje desde Lima, lo puedes hacer por vía aérea hasta Tarapoto.

Las agencias de turismo y ecoturismo brindan el servicio de guía y dentro de sus paquetes de tours por el Alto Mayo siempre incluyen a Tioyacu. Es este caso, del transporte se encargan ellos mismos. Por eso, se sugiere leer lo que viene a continuación.

 

Paquetes turísticos que incluyen a Tioyacu

Si buscas realizar un tour completo por el Alto Mayo y otras zonas del departamento de San Martín, podrán elegir entre las siguientes agencias de turismo según cuál te convenga:

Y tú que planes

Esta agencia ofrece una serie de opciones para realizar tours hasta de una semana en la región San Martín. Planea tus destinos optando el paquete que mejor se acomode a tus gustos.

>>AQUÍ<<

Tarapoto Tours & Tips

Una agencia conocedora a fondo de todo el departamento de San Martín, ofrece tours por el Alto Mayo, con un servicio de calidad a través de guías con mucha experiencia y desempeño.

>>AQUÍ<<

Shamiro Tourism & Travels

Es una empresa nueva, pero con personal altamente capacitado y comprometido con el turismo sostenible, además de ofrecer seguridad y excelencia. Dentro de sus paquetes comprende la visita al recreo Tioyacu.

>>AQUÍ<<

Tierra Verde

Esta agencia ofrece excursiones y tours por toda la región San Martín, respetando el medio ambiente y el patrimonio cultural. Conoce el paradisiaco Tioyacu a través de ellos.

>>AQUÍ<<

Tarapoto Travel Tours

Conozca Rioja y el valle del Alto Mayo contratando los servicios de esta agencia de turismo, la cual ofrece paquetes de lo más interesantes, estando dentro de éstos, por su puesto, el complejo Tioyacu.

>>AQUÍ<<

Nuestra fan page en Facebook >>AQUÍ<<

 

Narración pasada de una visita al centro turístico naciente del río Tioyacu

He tenido el privilegio de haber conocido Tioyacu hace unos años atrás, once para ser más específico. Aquí los enlaces continuos de una narración con muchas fotos entre párrafos:

Tirando dedo hasta la naciente del río Tioyacu (Rioja, Perú)- Parte I

Tirando dedo hasta la naciente del río Tioyacu (Rioja, Perú)- Parte II

Tirando dedo hasta la naciente del río Tioyacu (Rioja, Perú)- Parte III

Tirando dedo hasta la naciente del río Tioyacu (Rioja, Perú)- Parte IV

Tirando dedo hasta la naciente del río Tioyacu (Rioja, Perú)- Parte V

Tirando dedo hasta la naciente del río Tioyacu (Rioja, Perú)- Parte VI

Tirando dedo hasta la naciente del río Tioyacu (Rioja, Perú)- Parte VII

Tirando dedo hasta la naciente del río Tioyacu (Rioja, Perú)- Parte VIII

Tirando dedo hasta la naciente del río Tioyacu (Rioja, Perú)- Parte IX

Tirando dedo hasta la naciente del río Tioyacu (Rioja, Perú)- Parte X

Tirando dedo hasta la naciente del río Tioyacu (Rioja, Perú)- Parte XI

Tirando dedo hasta la naciente del río Tioyacu (Rioja, Perú)- Parte XII

Tirando dedo hasta la naciente del río Tioyacu (Rioja, Perú)- Parte XIII

Tirando dedo hasta la naciente del río Tioyacu (Rioja, Perú)- Parte XIV

Tirando dedo hasta la naciente del río Tioyacu (Rioja, Perú)- Parte XV

Tirando dedo hasta la naciente del río Tioyacu (Rioja, Perú)- Parte XVI

Tirando dedo hasta la naciente del río Tioyacu (Rioja, Perú)- Parte XVII

Tirando dedo hasta la naciente del río Tioyacu (Rioja, Perú)- Parte XVIII

Tirando dedo hasta la naciente del río Tioyacu (Rioja, Perú)- Parte XIX

Tirando dedo hasta la naciente del río Tioyacu (Rioja, Perú)- Parte XX

Tirando dedo hasta la naciente del río Tioyacu (Rioja, Perú)- Parte XXI (Final)

De los 21 posts previos hay un resumen donde leerán de manera concisa el paseo que me di hacia este hermoso recreo:

Tirando dedo hasta la naciente del río Tioyacu (Rioja, Perú)- Resumen + Vídeo


Distancia al centro turístico Naciente del Río Tioyacu (Rioja)

Se ubica a 45 minutos de Moyobamba continuando por la carretera Fernando Belaunde Terry, a aproximadamente 16 kilómetros de Rioja, en el pueblo de Segunda Jerusalén, distrito de Elías Soplín Vargas.


Tener muy presente que Tioyacu es un complejo ecoturístico muy acogedor, perfecto para visitarlo con la familia o los amigos; podrás practicar natación en sus piscinas naturales de frías y cristalinas aguas y, además, disfrutarás de grandiosas esculturas labradas en la misma roca o esculpidas en madera, como son de los felinos, las tortugas, el cocodrilo, los elefantes, las hormigas gigantes, entre otras.


Historia del nombre del río Tioyacu

En el ahora barrio de Azunguillo, se desarrollaba una comunidad nativa remota de nombre los Azungas, del cual procede el nombre actual de “Azunguillo”. Sus principales actividades fueron la caza y la recolección, y, asimismo, se conectaban con la población de los Chachapoyas por medio de un sendero hacia Rioja, después a Soritor y a continuación al pueblo en mención.

Un día una familia Azunga con varios miembros salió con destino a los Chachapoyas. Durante el trayecto, luego de avanzado no mucho tiempo, a la altura de la naciente del río Tioyacu, un niño de la familia penetró en la selva para hacer sus necesidades, y fue allí donde escuchó un ruido muy distinto al que causan los árboles sacudidos por el viento. Interesado por el sonido, el muchacho siguió adentrándose en el espeso bosque, y mientras más lo hacía, el ruido era mucho más fuerte. Caminó y caminó, hasta que al fin se topó con algo maravilloso. Para su sorpresa, aguas cristalinas brotaban de las rocas, abriendo curso por la selva como ofreciéndose a beberla por cualquiera que se encontrará en sus orillas. En seguida, el niño comenzó también a escuchar el cantar de las aves, que sonaban algo como “Tío, Tío, Yacu, Yacu”.

Después de aquello, el niño llamó insistentemente a sus familiares para que se acercaran y sean testigos de la bella naturaleza, ver lo que emergía agua tan pura y cristalina de las rocas. Así que el jefe de la familia se abrió paso en medio de las ramas hasta lograr llegar al agua, en la cual metió las manos y sintió que era tan fría, por lo que quedo aún más atónito, y reveló que el río de aguas cristalinas y frías de color celeste verdoso sería llamado “Tioyacu”, es decir, la unión de dos términos en quechua “tio” que quiere decir frío y “yacu” que significa agua. También se dice que el nombre se origina del ruido que hacían las aves en este bosque.

 

Recomendaciones y mejor época del año para visitar Tioyacu

Se recomienda mucho tomar en cuenta todo lo antedicho líneas arriba para llegar al centro turístico Tioyacu. Igualmente, sino estás acostumbrado a la selva, es importante que te apliques repelente o uses ropas ligeras que te cubran todo el cuerpo, pero una vez entres a bañarte en las frías aguas, los mosquitos serán lo que menos importe. También en tiempos de calor es mejor usar bloqueador solar.

La temperatura promedio durante todo el año en Rioja es de 32 °C, con cielo libre de nubes en su mayoría. La zona es propensa a fuertes lluvias y excesivo calor, puesto que pocos visitantes se acostumbran a practicar turismo en tales condiciones. No obstante, no es un calor que incomode al extremo, debido a la humedad que suele haber.

Los mejores meses para visitar Tioyacu son entre abril y diciembre, pues en estos no suele llover mucho, lo que hace que cualquier caminata en lugares naturales sean más fácil de realizar y, por ende, tendrás una mejor visibilidad de los paisajes. Pero si buscas ahorrar dinero, entre los meses de enero y mayo, el costo de los pasajes y las rutas turísticas es menor por las torrenciales lluvias. A quienes no les fastidie estas inclemencias del tiempo y hasta se les antoje atractivo, esta puede resultar una buena época.

 

Servicio de venta de comida – Restaurante en el centro turístico Tioyacu

En Rioja, como en toda la selva peruana, se brinda una gran variedad de platos típicos, bebidas y postres, gozando de una excelente reputación a nivel nacional; por tal motivo, la Amazonía del Perú es un destino gastronómico de primera. Aparte, la comida de la región se identifica por los sabores exóticos que puedes hallar.

Tanto en Rioja como en cualquier recreo turístico natural de la provincia encontrarás sabrosísimas comidas, como el avispa juane riojano. Este se trata de un plato hecho a base de carne molida, arroz, gallina de chacra y ciertos aderezos que sólo la experiencia enseña a prepararlos. Además, este manjar se cubre con hojas de bijao y es amarrado con sogas de plátano.

Asimismo, podrás probar el juane de yuca, el cual es preparado con carne de chancho, yuca molida, culantro y demás condimentos. Pero también tendrás la oportunidad de degustar la ensalada de chonta, el tacacho con cecina, el inchicapi o la patarashca (pescado envuelto en hoja y cocinado a la parrilla), este último es lo que en el recreo Tioyacu se puede disfrutar al máximo.

 

Relato de mi última visita al Centro Turístico Naciente del Río Tioyacu (Rioja, Perú)

Fue este pasado 16 de enero, sábado, que, junto a mi pareja, Crissi, fui por segunda vez al recreo Tioyacu. Moyobamba amaneció lluvioso ese día. Garuaba y por ratos caía más fuerte, así que esperamos unas horas más hasta que el cielo se calmara un poco. Tenía que ser ese el día que iríamos a Tioyacu, ya no habría más postergaciones, porque quizá la circunstancia no se repetiría en mucho tiempo. Sería la primera vez para Crissi, y deseaba tanto como ella que se fascinara con una de las más encantadoras formaciones naturales de la provincia de Rioja.

Tras desayunar a las diez de la mañana en el centro de Moyobamba, nos dirigimos a uno de los paraderos de autos ubicados cerca de la plaza. El pasaje de cada uno hasta la entrada al centro turístico costó apenas S/ 8.00. En el miniván, no nos exigieron protector facial, sólo la protocolar mascarilla. Abordamos siete personas aparte del chofer, ya que la ley dictaba que se mantuviera el distanciamiento dentro de los vehículos de servicio público. Aún recuerdo los días cuando viajaba apiñado como ganado dentro de autos y combis, yendo a veces incluso junto al equipaje. Épocas que tal vez ya no regresen, aunque en realidad no las extraño mucho porque acababa con las nalgas y la espalda molidas.

Mientras el miniván avanzaba por la carretera, se observaba el caer de algunas gotas, no agresivas, pero era molesto verlas, porque Tioyacu se apreciaba mejor en un día soleado. Ni modo, ya estábamos en camino. No había marcha atrás y sólo rogábamos que el nublado cielo se despejara al menos un poco.

Cuando bajamos del vehículo frente a un gran letrero de concreto al costado de la carretera, no sentimos ninguna precipitación, y eso nos abrió los ánimos. Caminamos por una calle pavimentada hasta la garita donde se pagaba el ingreso al complejo ecoturístico. S/ 5 por cabeza, algo más que un dólar al cambio actual.

Cruzamos un puente sobre el río Tioyacu y justo en ese momento un bote con turistas pasaba debajo. No nos quedamos a alquilarlo y seguimos de frente. Compramos mango con sal y rosquitas de almidón para ir comiendo durante nuestro recorrido. La niña quien nos vendió, como muestra de agradecimiento por nuestro consumo, nos tomó unas cuantas fotografías en la entrada.

Desde ese punto hasta arribar al centro del recreo solamente caminamos cinco minutos. Por un ramal que se extiende a la izquierda del sendero principal se llega a un miradornatural desde donde se puede divisar la bella selva del Alto Mayo. Pero Crissi y yo lo pasamos de largo. Debíamos de aprovechar los minutos —esperamos que fueran horas— de ausencia de lluvia. El resto de atractivos podría darse al regreso, aunque no nos llamó la atención desde un principio: sólo queríamos recorrer el centro del recreo Tioyacu.

Antes de atravesar la puerta, un joven nos pidió nuestros boletos para comprobar nuestro pago. De paso nos indicó que nos colocáramos el protector facial y la mascarilla, aunque veíamos que la mayoría adentro andaba con el rostro libre, como si jamás se hubiese propagado un virus en todo el mundo.

Unas enormes hormigas de madera nos dieron la bienvenida. Varias personas se sacaban fotos entre sus patas. No quisimos esperar y continuamos hacia el río, que era el mismo que vimos detrás, pues serpenteaba por el bosque de en derredor. Crissi miraba atónita por doquier. —Y eso que recién estamos empezando —le dije. A medida que entrábamos nos fuimos topando con una serie de elementos (decorativos) curiosos que son muy difícil de encontrar en otro lugar del departamento de San Martín. A estas alturas ya se habrán dado cuenta que en casi todas las fotos de este post se ha quitado a los demás visitantes y/o turistas por medio de una minuciosa edición. Les anticipo que Tioyacu siempre está atestado de gente y es muy complicado sacarse una toma en solitario, peor aún al mediodía, como nos sucedió a Crissi y a mí.

Un puente de madera con techo de hojas secas de palmera cruzaba el río Tioyacu. Centenares de personas se encontraban en el centro turístico, unos andando, otros jugando en la cancha, muchos bañándose en sus frías aguas, algunos junto a las estatuas y varios comiendo ya sea en el restaurante o a las orillas del río. Como sea, todos se veían contentos.

Crissi y yo comenzamos con coger el camino de piedra de la izquierda, sin pisar aún el puente. Ascendimos unas gradas. A los lados, una vegetación exuberante nos envolvía, con rocas cubiertas de musgo, ramas nudosas y lianas. Sentíamos frescor, 22 °C si más no recuerdo, digno de un bosque húmedo y próximo a una corriente de agua.

Terminamos tan alto como a veinte o veinticinco metros sobre el nivel del río. Desde allí tuvimos una bella vista del recreo. Luego bajamos por el mismo camino que seguía y en el cual practicaron unas escalinatas de piedras laja combinada con rocas gastadas del mismo terreno. No tardamos en llegar a las esculturas de piedra de los elefantes, ahora mejor acabados que hace once años. El río era de color turquesa por esta parte. Fue el momento de empezar con las fotos. Usaba la cámara de mi celular y a veces pedía a alguien que nos tomara cuando queríamos salir los dos. Por supuesto que solíamos esperar nuestro turno, dado que en la mayoría de lugares los visitantes hacían fila, incluso en las orillas rocosas del Tioyacu, donde el agua variaba entre un tono azul, verde y gris.

Volvimos a subir, pasando puentes de piedra cada cierto tramo. La escultura de un gran cocodrilo de piedra con la boca abierta llamó la atención de Crissi. Hace más de una década que había sido inmortalizado con unas fotos entre las fauces del reptil, y ahora lo tocó a ella, que con gusto la capturé apenas se retiraron las demás personas. Al final sumamos alrededor de doscientas fotos y unos cuentos videos.

El sol se hizo notar un poco después de que las nubes se corrieran. Pese a que la temperatura fue subiendo, el agua se mantenía igual de fría. A ninguno se nos apeteció bañarnos. —Estas personas aguantan porque son casi todos de la Sierra o la Costa, y, nosotros que somos de clima cálido, no soportamos —dijo Crissi. Estuve de acuerdo con ella.

Más arriba, donde el agua era de escalas verdes, estaba prohibido bañarse. Tampoco se podía en los canales artificiales que distribuían la corriente del río. Colocaron rejas o barandales por seguridad, pues muchos niños podrían sufrir una caída fatal desde las partes elevadas.

Lo bueno de seguir subiendo es que vas encontrando menos gente. Tomarse fotos para la portada o perfil de tu Facebook es una muy buena idea. Ni siquiera necesitarás usar filtros, porque la misma naturaleza te los proporciona. Así que nada más enfoca bien tu cámara y dispara.

Cuando el camino acabó, dimos media vuelta y elegimos la bifurcación de la izquierda, antes nuestra derecha. Más fotos en el río, y luego en nuevas esculturas de piedra. Sólo no nos tomamos en la de las tortugas, porque estaban dentro del agua. Cascadas artificiales atavían el corazón de Tioyacu. En tanta salpicadera terminamos algo mojados, pero felizmente no nuestros celulares.

Luego de tanto andar, tuvimos hambre y sed. Sin pensarlo dos veces, nos apuramos al restaurante donde cada uno nos engullimos una tilapia envuelta en hoja acompañada de arroz, ensalada, yuquitas fritas y patacones, además de una chicha morada para refrescar la garganta. Como decía un amigo: “un orgasmo en tu boca”. Estaba como para chuparse los dedos. En el centro turístico Tioyacu, sí que tienen chefs y cocineros de primera categoría. Sólo no nos gustó que se tardaron en atendernos, aunque eso se justifica con la gran cantidad de clientes que había en ese momento.

Con la barriga llena y el corazón contento, anduvimos un rato más a fin de digerir la comida. Fotos en el puente de madera, más en la orilla del río y en las hormigas gigantes. Y de ahí, de vuelta a casa. Ningún paseo extra. Sólo acordamos regresar, primero a Moyobamba y luego a Tarapoto; más paseos y aventuras nos esperaban los siguientes días.

    enviar correo       editar

0 huellas:

Publicar un comentario

Deja tu huella y sabré que alguien pasó por aquí...


No se publicarán comentarios fuera de la temática del blog, ni mensajes que sólo tengan como interés hacer publicidad, o que contengan agresiones o insultos de cualquier tipo.
Además, no es necesario que escribas el mismo comentario; éste será aceptado o rechazado una vez sea revisado:

Total de Visitas: